Casos de Éxito


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 Hace unas horas que amaneció en la región y Manuel ya va en el camión de camino a su trabajo en la empresa Reny Picot, es un trabajador como el resto, pero a diferencia de otros pasajeros, esta característica le ha costado años de preparación y una fortaleza inquebrantable, que lo ayudó a salir adelante con la ayuda del Instituto Enlac, que hoy, se siente orgulloso de ver a su egresado formando parte de la fuerza productiva de Cuauhtémoc.

Sus jefes están orgullosos del desempeño de Manuel Miramontes, porque, aunque al principio le fueron enseñando de manera gradual el oficio de obrero de la industria, donde se dedica a llenar y embalar cajas con bolsas de leche en polvo, hoy en día, Leonel Zamarrón, Jefe del área de Porcionados, asegura que no hay que ordenarle nada, pues sabe qué hacer y lo realiza de manera eficiente, incluso pone mayor atención a sus funciones que otros compañeros.

“Hemos avanzado con sus actividades día a día. Siente mucha responsabilidad, no hay que darle instrucciones de nada, hace lo que tiene que hacer y lo hace mucho muy bien. Nos pone Manuel el ejemplo sinceramente a muchos de nosotros, se levanta con muchas ganas de hacer las cosas, no tiene límites, puede hacer todo”, expresa su jefe.

Mientras Manuel avanza en su día de trabajo en la planta, su mamá Esther Pérez López, lo espera en casa, ella relata que su hijo nació con retraso sicomotor, es decir que puede desarrollar cualquier actividad, solo que lo hace un poco más lento. Esta condición, pensaban, le imposibilitaría tener un empleo como el resto.

Sin embargo, gracias a la empresa Reny Picot y ENLAC, mediante un convenio que se logró por parte de la industria, aceptaron al joven dando solo tres excepciones: debería tomar solo el turno matutino, lo cual le pone en una situación complicada, pues todos van rotando sus horarios y le toca trabajar pues, con tres grupos de compañeros diferentes.

La segunda era acercar a Manuel a la parada del transporte de la empresa, lo que por una afortunada coincidencia fue posible, ya que el chofer que conduce el camión de Reny, vive a dos cuadras de su casa.

Por último, el uso de un candado ordinario para el uso de su casillero, pues el resto de los trabajadores utiliza una serie de números para abrir el dispositivo, cosa que Manuel no ha logrado memorizar, por lo que se optó por uno de llave común.

Manuel es un compañero muy querido, todos le admiran porque tiene un entusiasmo que imprime la diferencia a su trabajo, es un joven sonriente que se concentra por sacar adelante sus obligaciones y recibe con alegría su paga al final de la semana.

“Ha sido sorprendente como hemos podido aprovechar esa mano de obra (…) lo hemos considerado con las mismas responsabilidades, con las mismas obligaciones que tiene toda persona que labora para nosotros, obvio, con los mismos derechos.

Ha servido para que nuestra gente valore y tenga como muestra que cuando alguien quiere trabajar y salir adelante lo único que falta es que le demos una oportunidad”, comenta Eleazar Chaparro, titular de Recursos Humanos de Reny Picot, quien considera que todas las empresas debieran darse la oportunidad de contar con trabajadores como Manuel.

Llega la hora de salir, es día de paga, Manuel firma y recibe su nómina, con una enorme sonrisa, ahora, va rumbo a casa, decidido a invertir su sueldo en mandado y lo que necesite su mamá para la casa.

Al igual que otro joven, sueña con un día encontrar una buena mujer que lo ame y quiera formar una familia con él, la cual seguramente habrá de hallar y con la que juntos hagan crecer hijos con el buen ejemplo del padre trabajador.

Con lágrimas de emoción en los ojos, su mamá expresa que jamás pensó que un día, su hijo, llegaría a ser independiente como es hoy en día, confiada en Dios que todo aquello que Manuel se propone, puede ser una realidad.

El caso de Manuel, ha sido posible gracias al esfuerzo, primero del joven y su familia, pero desde luego del Instituto ENLAC que no ha soltado la mano de sus estudiantes, quienes están recibiendo un acompañamiento mucho mayor que solo asistir a la capacitación, explica Esperanza Valdez, Directora de la institución.

El apoyo de la comunidad es indispensable para poder seguir luchando para que cada día haya más jóvenes como él, integrados a la sociedad, dispuestos a demostrar que no hay obstáculo tan grande que pueda contra la voluntad de un ser humano decidido a cumplir un sueño.